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La reforma neoliberal de la universidad pública sigue adelante

Os dejo a continuación este texto sacado de la web de la UJCE en la UAM:


Para este curso escolar 2009/2010 la mayoría de titulaciones que ofrece cada Universidad pública están ya adaptadas al Plan de Bolonia, y el año que viene, todas las titulaciones que se ofrezcan habrán de estar adaptadas a Bolonia. Durante los últimos años el estudiantado ha sabido organizarse y crear un movimiento social asambleario contra Bolonia muy fuerte y que ha tenido gran impacto social. Desde el ya desaparecido movimiento por una vivienda digna, no ha existido un movimiento juvenil tan fuerte como éste. Un movimiento estudiantil que durante sus momentos de cénit y máxima capacidad de movilización ha sido uno de los pocos movimientos sociales amplios contestatarios y que atacaba directamente a la raíz del problema: el neoliberalismo económico hegemónico en nuestras sociedades occidentales.


Durante estos últimos años, la juventud, y con ella la Juventud Comunista, nos hemos estado movilizando porque considerábamos que el Plan Bolonia no era más que la herramienta mediante la cuál se mercantilizaba, elitizaba y se subastaba la universidad pública española al mejor postor. Las excusas bajo las que se defendía Bolonia no eran más que bonitos envoltorios que camuflaban lo agrio del caramelo que representaba esta reforma. La movilidad de estudiantes ya existía gracias al “Programa Erasmus”, y si más jóvenes no marchan a otros países a estudiar es por falta de becas, no por el sistema de créditos antiguo, como se defendía. La homologación es más que dudosa considerando solo, por ejemplo, que en España los grados tendrán una duración de cuatro años frente a los tres del resto de Europa, o la negativa de Francia a homologar sus Escuelas Superiores. Solo una cosa era relativamente cierta: la mejora de la “empleabilidad” de los estudiantes que finalicen sus titulaciones, pero esto no se conseguirá gracias a la mejora de la calidad de las enseñanzas, sino por la paulatina eliminación de las titulaciones más innecesarias para el mercado laboral – como Filosofía – fomentando las que más salidas laborales tienen. Pero aunque se mejora las tasas de ingreso en el mercado laboral en puestos de trabajo acordes a sus titulaciones, las horas de estudio teórico se han reducido y se han sustituido por horas de estudio práctico, empeorando la formación de las y los futuras/os trabajadoras/es. Llegamos pues a una conclusión obvia: el Plan Bolonia es una gran farsa.


Pero algo sí que es cierto. Pese a que apenas llevemos muy poco tiempo con este nuevo Plan de Bolonia, ya sabemos que algunas de las cosas que denunciábamos se va cumpliendo. Los másters son cada vez más caros(1), y hasta las salidas laborales más elementales necesitan de másters(2), los cuáles además en su mayoría no son cubiertos por las universidades públicas como debería ser(3), obligando al estudiantado a recurrir a las universidades privadas, que son mucho más caros. Y si miramos a los países que se han tomado como ejemplo para esta reforma, como EEUU, esto supone que los estudiantes están (en nuestro caso estarán) endeudados hasta las cejas(4).


Obviamente, para que no sea tan evidente, el gobierno además crea pequeñas tapaderas, como las ayudas a paradas/os para estudiar un máster(5), de las cuáles son excluidas/os las/os inmigrantes(6), iniciativas que su uno examina son irrisorias por la cantidad que se destinan a ellas, pues en este caso si se calcula que la medida podría interesar a 400.000 paradas/os, las ayudas apenas cubren ni para 20.000 solicitudes de media*.


Lo que no es una tapadera es la Estrategia de Universidad 2015, mediante la cuál el gobierno seleccionará 15 campus de excedencia(7), a los que dotará con mayores recursos económicos, creando universidades “para élites” mejor financiadas que la mayoría de campus, que se convertirán así en universidades “para masas”. Además, los criterios bajo los cuáles se examinen los éxitos en investigación serán meramente económicos(8), y si tenemos en cuenta que la financiación pública a investigación va en descenso(9), el panorama que nos espera es el de unas universidades públicas que se verán obligadas a venderse al mejor postor para seguir siendo de excedencia (o para convertirse en ellas).


Y así, es normal que hasta los profesores, tanto si hablamos de titulaciones concretas(10), como si hablamos de universidades concretas(11), estén en contra de Bolonia.





*A tal propósito, el Ministerio ha dedicado 49 millones de euros directos (+21 millones para las CCAA, que ellas tienen que destinar "para potenciar la formación de titulados desempleados mediante la oferta propia de las Universidades que sea considerada estratégica para el desarrollo económico de cada Comunidad" lo cuál equivale a decir que se lo gastarán como quieran).

Si consideramos que un máster de media puede costar entre 2mil y 3mil euros (y eso que los hay mucho más caros), eso nos ofrece que se podrán benefriciar, como mucho, entre 24.500 y 16.300 estudiantes que reúnan estas condiciones. Cuando dieron la noticia por TVE, señalaron que actualmente hay ¡¡400.000!! estudiantes licenciados en paro (y susceptibles de que les pueda interesar esta ayuda). Es decir,
esta ayuda beneficiaría a menos del 5% de a aquellas personas que les pudiera interesar.

La vuelta de tuerca al Plan Bolonia

Por si algun@ creía que la lucha contra la reforma de la universidad que se ha popularizado bajo el nombre del "Plan Bolonia" ha terminado porque este año Bolonia está casi totalmente implantado en las universidades (y sino, el año que viene estarán todas las titulaciones ya introducidas con el plan bolonia, pues este es el último año que tienen para adaptarse), ese alguien andará un poco despistado.

A partir de ahora es cuando realmente comienza la mercantilización de la universidad pública española. Digamoslo así que esta primera reforma, que finaliza el año próximo, es la punta de lanza del neoliberalismo en lo que a la universidad se refiere, y será a partir de ahora que esa punta de lanza, habiendo abierto un boquete en la coraza de su oponente, irá profundizando más y más, abriendo y ensanchando la herida de la clase trabajadora y sus conquistas que en el pasado consiguieron al poder acceder a la universidad las masas de hij@s de los y las trabajadoras.

Para hechar un vistazo general, "el 30 de enero de 2009 el Consejo de Ministros aprobó la Estrategia Universidad 2015 y el Plan de Acción 2009 para el Apoyo y Modernización de la Universidad Pública Española". ¿Y qué es lo que busca la Estrategia de Universidad 2015?

Bueno, como sabemos, siempre hay una diferencia entre los objetivos que el Ministerio se plantea y luego lo que poco a poco va consiguiendo que se materialice. Y quizás resulte bastante obvio señalar que aquello que están dando más prioridad a sacar adelante es lo que realmente más les importe. Y lo que en apenas unos mesese ya han avanzado bastante es con la creación de los Campus de Excelencia. De hecho, el gobierno ya ha anunciado que tendremos 15 Campus de Excelencia. Los campus de excelencia no son más que la materialización de las "universidades de élites", que en base a sus éxitos en investigación recibirán más y mejor financiación, tanto pública como privada.

Obviamente, esos éxitos serán medidos por el interés de las empresas privadas en las nuevas patentes que consigan desarrollar estas universidades, por todo ese discurso que se lleva desarrollando desde el Informe Bricall que considera que las univerisdades tienen que estar "más conectados con el tejido productivo y el mercado laboral", por lo que creo que no me equivoco señalando que nos tendremos que despedir de cualquier patente o invento o desarrollo del que las empresas privadas no vayan a obtener un beneficio económico, y quizás no solo me esté refiriendo a inventos absurdos, sino, quizás, por poner un ejemplo drástico, a la patente de la vacuna del SIDA, la cuál tendrían que comprar mayoritariamente los pobres negritos africanos, los cuáles, como sabemos, apenas tienen pa comer como para pagar una vacuna que dé beneficios a las farmacéuticas.

Por contra, tendríamos las "universidades de masas", es decir, todas las demás, que se tendrían que conformar con menos dinero público, y por lo tanto, ofrecerían un peor servicio, amen de dar menos oportunidades a sus estudiantes. A esas universidades tan prestigiosas podrán acceder aquellos estudiantes con mejores notas y unos buenos ingresos económicos con los que pagar la nada modesta matrícula, mientras que los demás tendrán que conformarse con universidades con menos requisitos (económicos y académicos). Y estamos hablando de 15 universidades de un total de 50. Para decidir entre ellas, éstas tendrán que competir como si empresas privadas fueran, un criterio netamente mercantilista, para poder recibir mejor financiación. Y si, sigo hablando de las universidades públicas, financiadas por tod@s.

Y es que el Ministerio y el Gobierno ya no se corta un pelo en esto de la mercantilización y el poner las universidades públicas al servicio del Capital y el sector privado - con la caradura de decir además que éstos representan a los intereses de la sociedad en conjunto - y directamente justifican esta vuelta de tuerca diciendo que "las empresas tendrán acceso a trabajadores mejor formados y mejor adaptados a sus necesidades y verán aumentar la capacidad de la universidad para apoyarles en su desarrollo tecnológico e innovador.". Pa que luego digan que no van a subordinar la universidad público a los designios de las empresas privadas.

Pero es más, pongamos como ejemplo el que sea desde el sector público que se estén creando las condiciones del aprovechamiento de los resultados de la universidad pública - pagada por tod@s - por una minoría económica, los cuáles sólo revertirán a la sociedad esos avances si a cambio reciben un beneficio económico.

En definitiva, los pasos que a día de hoy se están dando en el campo de la Estrategia de Universidad 2015 son el de poner al servicio de las empresas privadas - para perpetuar y aumentar sus beneficios económicos - aquello que se ha conseguido gracias a los impuestos de tod@s.

Pero claro, seguiremos teniendo que oír al gobierno diciendo que la EU2015 es algo que beneficia a la sociedad y todos esos discursos que identifican a la sociedad con las empresas privadas. Y mientras la clase trabajadora aplaude mientras se siguen reduciendo sus derechos y conquistas, mientras además se mantienen sus deberes o se aumentan.

Recomiendo, pa terminar, un par de artículos sobre un par de temas actuales en torno a esto del Plan Bolonia:

Por un lado, ‘Notable’ aumento de la universidad con ánimo de lucro por Phil Baty, en la que se expone y recoge el auge de la universidad privada frente a la pública a nivel mundial, mientras que por otro lado, Después de Bolonia, ¿qué?, por Albert Corominas y Vera Sacristán, en el que reflexionan sobre el futuro del movimiento antibolonia.

Los estudiantes alemanes protestan contra el Plan Bolonia

Aclaración: esta entrada la tenía hecha desde ¡el 3 de Julio!, pero en aquél momento se me fue la luz o me acuerdo qué pasó que cerré la ventana donde la estaba escribiendo y creí que se me había borrado cuando estaba a punto de terminarla, pero ahora trasteando por el blog me he dado cuenta que se me había quedado guardada entre los borradores...¡me cachis! La publico ahora porque ya que la tenía hecha, pues aprovecho, jejeje

Tras años y años de lucha estudiantil en España contra el proceso de Bolonia, desde los altavoces del establishment, bien fueran los rectores de las universidades, los diferentes ministros y ministras que tuvieron las competencias de universidades, los medios de comunicación a través de artículos de opinión, o cualquier otra persona defensora del proceso cuya voz llegara a mucha gente, toda esta gente, no se cansó de repetir un argumento que vendría a ser algo así como que qué era eso de paralizar Bolonia, que eso solo nos pondría otra vez a la "cola de Europa" o nos "bajaría del tren Europeo" así como otras metáforas y eufemismos se les pasaran por la cabeza. Así, se repetía una y otra vez que en España nos estábamos quejando por ser unos jóvenes idealistas y rebeldes, pero que no teníamos razón ni sabíamos por lo que protestábamos. Se decía que en el resto de Europa ya se había implantado Bolonia, y todos estaban tan contentos...

Todo ello sólo cumplía un objetivo: desarticular cualquier movimiento, desalentando a la mayoría de estudiantes a participar y protestar, dejando así las protestas pa' los cuatro radicales de siempre.

Pero, más lejos de la realidad, la verdad es que las protestas por toda Europa han sido muchas. Quizás si acaso aquí a España han llegado los ecos de protestas en Francia e Italia, también relacionado con temas coyunturales propios, pero que también protestaban contra Bolonia.

Sin embargo, y sin entrar a valorar la situación país por país, ahora la mecha ha prendido en Alemania. Los compas alemanes tienen abierta además una web en la que han ido recogiendo día por día todo lo que ha ido sucediendo (está en inglés).

Han tenido manis multitudinarias, ocupaciones, protestas... enfin, que se ha montado la de diox.

Y aquí, por cierto, no se ha dicho ni mú del tema.

Al respecto, y pa explicar toda la movida en profunidad, algun compa dejó en el Foro de IU este texto traducido del alemán. Lo recomiendo pa enterarse de toda la movida.

Si, además, alguien sabe aleman, esta otra página de las Juventudes de Die Linke le podría ayudar a entender un poco mejor todo el meollo.

Salud!

"Plan Bolonia", las principales razones son más charlatanería que realidad

Los pasados 22 y 23 de Mayo estuve en Tomelloso, en Ciudad Real, en un festival que organizaba allí Izquierda Unida, bajo el título de "Revolución sonora". Estaba allí como invitado para la mesa redonda que se celebró el día 23 por la mañana sobre el Plan Bolonia.

Participabamos tres ponentes en contra de Bolonia, porque quien tenía que haber venido a defender el sí a bolonia, no apareció. Yo estaba allí en nombre de la Juventud Comunista. Nada nuevo, una charla y debate más de los muchos que se habrán dado en toda España.

Por lo que escribo estas líneas es porque al terminar el acto se me acercó un periodista, de la revista "Pasos", una publicación independiente de la comarca de Tomelloso, y me pidió que le escribiera un artículo de opinión personal sobre el Plan Bolonia. Dicho y hecho, se lo envié un par de días después. No creía yo que la cosa fuera a ir a más, pero sorprendentemente me lo publicaron de forma íntegra, junto a la reseña del festival.

Aqui un escaneo de mi artículo y aquí otro de la noticia del festival.

Para vuestra comodidad, os corto&pego el artículo aquí para que sea de más sencilla lectura.


Este año que termina es el penúltimo año de plazo que supuestamente tienen las universidades españolas para adaptarse al conocido como el “Plan Bolonia”, el cuál dicen que busca principalmente una mayor movilidad para los estudiantes por toda Europa y una homologación de títulos universitarios en toda Europa, de forma que las titulaciones tuvieran validez en todo el mercado europeo, así cómo una reforma de los títulos universitarios para que los estudiantes tuvieran más fácil su inserción en el mercado laboral (empleabilidad). Para el curso 2010/2011 todas las carreras que ofertarán en las universidades deberían ser de acuerdo al nuevo plan de estudios. Pese a que el Plan Bolonia nace y tiene un recorrido de muchos años – nace en 1998 a raíz de la Declaración de La Sorbona – no ha sido hasta estos últimos años que ha empezado a trascender cierta información a la sociedad, aunque también se ha visibilizado mucho malestar que se ha generado entre los estudiantes.

Pero ante semejantes “buenas intenciones”, ¿Por qué existe tanto rechazo al Plan Bolonia? ¿Por qué los estudiantes de las universidades públicas de Barcelona, Lleida, Gerona, Zaragoza o la Complutense de Madrid han votado masivamente (entre 85% y 92% de votos emitidos) contra esta reforma en las consultas electorales y referendums (no vinculantes) que se han hecho en sus universidades y reclaman su paralización y una moratoria en su aplicación? ¿Por qué La Voz de Galicia (27/03/09) hacía pública una encuesta en la que se indicaban que un 27,2% de los españoles estaban en contra del Plan Bolonia, frente a un sólo 13,9% que lo respaldaba? (el resto respondió No sabe/No contesta) ¿Por qué son miles los estudiantes que se han encerrado en las facultades de las universidades? ¿Por qué el Plan Bolonia ha generado en su contra uno de los movimientos sociales juveniles más amplios desde el movimiento por una vivienda digna?

El problema es que las principales razones que el Ministerio y el Gobierno esgrimen a la hora de defender el Plan Bolonia son más charlatanería que realidad. Lo que realmente permite una movilidad de los estudiantes son las becas – a fin de cuentas a muy pocos les sobra el dinero para vivir un año en Francia estudiando viviendo de sus ahorros – y el Gobierno no ha aumentado la partida de becas lo suficiente, además de que el Pacto de Estabilidad de la UE nos prohíbe aumentar mucho el gasto público, por lo que no va a ver una movilidad de estudiantes más grande que la que hay ahora, pues los estudiantes que se lo van a poder permitir son los mismos que ahora y que ya se van de Erasmus. En cuánto a la homologación de títulos, mientras que en Europa los grados serán de 3 años de duración, en España serán de 4 años, un ejemplo del gran interés que el Gobierno ha tenido en este proyecto. Pero por poner otro ejemplo, en Francia se oponen a homologar sus Escuelas Superiores...¿Por qué será? ¿Habrá entonces una homologación real?

Así, nos queda un concepto fundamentale: la empleabilidad, además del trasfondo que intenta ocultar el discurso oficial: la mercantilización de la educación universitaria. El echo de hacer una reforma universitaria con el fin de dar a los estudios universitarios solo el enfoque de la salida laboral que van a tener, desprestigia todo el espíritu crítico propio de lo que debería envolver a la universidad. Se busca una progresiva eliminación de estudios apenas rentables para la “sociedad”, como filosofía, filologías, y otras carreras, generalmente de humanidades, pero “sociedad” entendida como “mercado laboral”, como hace el Informe Bricall del año 2000, eliminación que se hará a través del filtro que a partir de ahora será la ANECA, quien, cada seis años, tendrá que valorar qué carreras son las que “están adaptadas a la sociedad” (recordemos: sociedad entendida como mercado laboral). Acaso antes las titulaciones valían porque la comunidad académica decía que eran necesarias. Ahora será el mercado laboral quien decidirá. Pero tampoco es que se vayan a potenciar otras carreras, porque el problema es que, para quienes impulsan el Plan Bolonia, y no solo me refiero al Gobierno, sino también a la patronal y otros sectores de la élite económica, sobran estudiantes. Por eso se van a devaluar los conocimientos de los estudios fácilmente accesible – grados – mientras que se crean estudios verdaderamente de especialización que son los posgrados, pero con un precio desorbitado e inaccesible para la mayoría de familias de este país. Así, el otro trasfondo de Bolonia es la elitización de la universidad. Los recortes de gasto público, incompatible con todos los fondos que se necesitan para adaptarse a Bolonia, se compensarán con el aumento de las tasas, tasas que servirán para financiar esta universidad menos masificada, más elitizada con estudiantes de familias ricas, mercantilizada y de formación de trabajadores precarios especializados con nulo o menor espíritu crítico.



Para mí, tan joven, la verdad es que ha sido una grata sorpresa el que me hayan publicado un artículo en una revista, aunque sea modesta y no tenga mucha difusión fuera de la comarca de Tomelloso, pero de todas formas, algo es algo.

Sobre la minoría radical

¿Si los estudiantes contra Bolonia somos la minoría radical....son éstos la mayoría pacifista?

Bolonia va en serio: Las empresas empiezan a elegir a la carta

El 23 de diciembre se hacían público dos noticias que comienzan a hacer realidad los peores temores que muchos teníamos para con respecto a las intenciones del Plan Bolonia. Por un lado, según recogía Europa Press: la Carlos III junto a la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Sevilla han firmado los Acuerdos Marco y Específico de colaboración Empresa-Universidad en un acto celebrado en el Ministerio de Ciencia e Innovación en presencia de Marius Rubiralta, el secretario de Estado de Universidades.

Por otro lado, se hacía público el primer convenio de colaboración entre empresas y Universidades públicas. Así, conocíamos que la Carlos III, la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Sevilla habían firmado con EADS, multinacional del sector aeroespacial, un convenio que, según recogía la página web del Foro Innovatec “pretende establecer las bases de colaboración entre EADS y las Universidades para la realización de actividades conjuntas de interés común. Entre ellas, fortalecer la colaboración tecnológica entre las universidades y EADS, la creación de programas de formación de postgrado orientados a las necesidades de EADS con la colaboración de expertos de la misma, así como la formación de profesionales de EADS en la universidad”.

¿Qué consecuencias tiene este convenio de colaboración?

A partir del año que viene, se podrá cursar en la Universidad Carlos III el nuevo Master en Integración de Sistemas en Aeronaves, además de crearse en esta Universidad un “Centro Mixto de Integración de Sistemas Aeroespaciales” entre la UC3M Y EADS, financiado de forma íntegra por EADS y para el cuál la UC3M colaborará aportando el personal docente, la infraestructura científica, técnica y administrativa así como el espacio físico donde se situará este centro.

En la Universidad de Sevilla, el convenio firmado recoge la creación de la nueva Cátedra EADS de Estudios Aeronáuticos en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla.

En la Universidad Politécnica de Madrid, se han anunciado también dos nuevos máster: el Master en Ensayos en Vuelo y el Máster de Materiales Compuestos que se impartirán en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos de la Universidad Politécnica de Madrid.

Dicho de otra forma: EADS tiene una necesidad y elige a la carta qué es lo que quiere, pagando los gastos que sean necesarios para formar todo un ejército de autómatas acríticos que en el futuro trabajen en su empresa. Es decir, subordinar los estudios universitarios a las necesidades de las empresas multinacionales que puedan costearse el pagar la creación de Masters y estudios de posgrados a la carta, así como centros de estudios. Pero, conozcamos un poco más a EADS, la primera empresa que ha echo público su interés en subordinar estudios universitarios a su gusto y necesidad.

¿Qué es EADS?

EADS (European Aeronautic Defense and Space Company EADS N.V.) es la corporación industrial europea más importante, dentro del segmento de negocio de la aviación y el espacio. Se formó el 10 de julio de 2000 unificando las compañías: Aérospatiale-Matra de Francia, Dorniera GmbH y DaimlerChrysler Aerospace AG (DASA) de Alemania y Construcciones Aeronáuticas SA (CASA) de España. La compañía desarrolla y comercializa aeronaves civiles y militares, así como misiles, cohetes espaciales y sistemas relacionados. EADS es la segunda compañía aeroespacial en tamaño (después de Boeing) y también es el segundo fabricante de armamento de Europa (después de BAE Systems).

Entre sus propietarios nos podemos encontrar a la Sociedad Estatal de Participación Industrial (SEPI) en representación del Estado Español, con un 5.49% de participación, así como al Estado Francés, a través de SOGEADE, con un 25% de las acciones de la empresa, además de Daimler, con un 22.5% de acciones, quienes son los que ostentan el control en la empresa al sumar un 52,99% de las acciones de la empresa.

Como toda buena multinacional, EADS tiene a sus espaldas bastante información comprometedora que, como buena multinacional, trata de esconder y acallar. Como información reconocida, según la wikipedia, EADS está acusada de: proveer armamento a países no miembros de la OTAN sin considerar las consecuencias políticas y económicas; utilizar sobornos para aumentar las ventas en Sudáfrica; y utilizar amenazas de guerras comerciales cuando pierden subastas públicas (República de Corea). A estas críticas se le añade la recomendación del Consejo Asesor por motivos Éticos del Fondo del Petróleo noruego, en 2005, de excluir esta empresa de las inversiones del Fondo del Petróleo argumentado que EADS elabora "componentes clave para la elaboración de bombas de racimo". Como resultado de dicha recomendación, desde el 2 de febrero de 2005, EADS y su filial EADS Finance BV están excluidas de la cartera de inversiones del Fondo de Pensiones del Gobierno Noruego.

Esto es el Plan Bolonia: estudios a la carta para empresas sin escrúpulos.

Como podemos observar, ni a las tres universidades públicas firmantes de los convenios de colaboración, ni al Ministerio de Ciencia e Innovación, con cuyo permiso implícito se ha contado, han puesto ninguna pega a EADS, pese a que sea el segundo fabricante europeo de armas más importante de Europa. Tampoco ha importado sus tácticas mafiosas empleadas ni su nulo compromiso ético.

Esto es Bolonia, queridas amigas y amigos, un nuevo modo de ver y entender la Universidad: nulo control de quienes a partir de ahora controlarán nuestra educación a golpe de talonario. Esto es el futuro y el progreso, y quienes osen ponerlo en duda sólo serán “jóvenes rebeldes que no saben por lo que luchan”, como bien ha señalado El Pais en diferentes artículos.

La prensa y la lucha contra Bolonia

Los estudiantes estamos acostumbrados a que nuestras luchas permanezcan en la oscuridad de la inexistencia debido a la ausencia de interés que normalmente los medios de "(des)información" muestran por nosotros hasta que nuestra fuerza comienza a ser considerable, momento en el cuál los "mass mierda" se intenán involucrar con gran desconocimiento y con apenas un poco de información superficial y frívola quieren mostrar imágenes deformadas de nuestros movimientos, asambleas, luchas y reivindicaciones.

Lástima que esto no solo nos suceda a los estudiantes, y sea una tónica generalizada en muchas de las luchas y movimientos que los diferentes sectores de la clase trabajadora llevamos a cabo a diario.

Sea como fuere, el caso es que El Pais ha estado estos últimos días publicando casi un artículo a diario referido a las luchas de los estudiantes o a las posturas de los rectores sobre el movimiento estudiantil que estos días está cogiendo fuerza y cada vez más fuerza en su lucha contra la implantación del conocido popularmente como Plan Bolonia. Hoy, domingo, ha publicado un artículo bastante extenso bajo el título de "En el corazón de la protesta". Personalmente, a priori me parece una buena noticia que la fuerza del movimiento estudiantil tenga repercusión en los grandes periódicos, pues de esta manera se contribuye a vislumbrar y hace visible una realidad que, sino, quedaría solamente relegada a tener influenca y repercusión en los campus universitarios asi como los círculos estudiantiles, pero el resto de la sociedad quedaría al margen de esta polémica.

Sin embargo, algo que me pone muy nervioso y hace florecer mi rabia es que los medios, cuando publiquen sus reportajes y noticias, lo hagan tergiversando la verdad, dando una imagen incierta de nosotros que haga llegar una imagen deformada del movimiento estudiantil. El citado artículo de El País es un ejemplo de a lo que me refiero. En él, se trasmite a los lectores una imagen del movimiento "antibolonia" como un movimiento de jóvenes universitarios inconformistas que luchan por luchar, sin tener muy bien idea de qué es por lo que luchan. Semejante vanalización del movimiento estudiantil resulta una frivolidad alarmanete y preocupante. Querer decir de nosotros, quienes luchamos contra Bolonia, que "para algunos sólo son una panda de energúmenos descerebrados. Otros, con actitud paternalista, les ven cariñosamente como jóvenes inconformistas que protestan, que es lo que toca a su edad, aunque no comprendan muy bien de qué se quejan" me parece un insulto a todos y todas aquellos y aquellas estudiantes que, habiendo tomado conciencia de nuestra situación, hemos comenzado una lucha contra la adaptación que el Gobierno Español ha echo de las directrices del Plan Bolonia.

Porque, aclaremos las cosas, el Plan Bolonia no son más que directrices un tanto generalistas y ambiguas. Nuestro enemigo, pues, no es Europa, sino el Gobierno de España, cuya adaptación que ha echo resultan un tanto grotestas. Nos han querido colar muchas cosas con Bolonia que no tienen nada que ver con las directrices pactadas en Europa en 1999. El Pais recoge más o menos a grosso modo nuestras reivindicaciones cuando dice:

Enfrente tienen a unos responsables universitarios que no han acertado a despejar los fantasmas de la privatización, del mercantilismo y de otros males que se le achacan a la reforma. Los alumnos temen que las empresas acaben interfiriendo en qué y cómo se enseña en la universidad, que las carreras de letras desaparezcan por no ser rentables para el mercado, que haya menos becas y el máster sea la verdadera llave para obtener un buen trabajo cuando es más caro que el Grado, el título de cuatro años que sustituirá a las diplomaturas y licenciaturas actuales.
Sin embargo, en el tono general del artículo se denota una postura subjetiva de El Pais a favor de Bolonia queriendo dar la razón a los rectores y no a los estudiantes.

El problema de fondo es malinterpretar los objetivos de la lucha del movimiento No a Bolonia. El No a Bolonia no es porque estemos en contra de todo el proceso, sino de ciertos temas que queremos cambiar, pues lo consideramos una involución en nuestros derechos como estudiantes.

Así, las becas-préstamos en vez de las becas normales nos obligará a que, si queremos casarnos, comprar una casa y un coche, nos hipotequemos hasta los 80. El aumento del coste del post-grado y lo general del grado nos forzará a estudiar post-grados para especializarnos y tener un mayor conocimiento, pero el elevado coste hará de estos post-grados unos estudios elitistas reducidos a aquellas personas ricas que se lo puedan permitir. La asistencia obligatoria para aquellas personas que tienen que trabajar al mismo tiempo que estudian para pagarse sus gastos de la carrera y de su vida imposibilitará el acceso de estas personas a la universidad, al ser incompatible el estudio con el trabajo. Yo lo han dejado bien claro desde Europa: quieren que los estudiantes dediquemos a nuestros estudios 40 horas más o menos, como si fuera una jornada laboral para acostumbrarnos a ella. Ello, para quienes tienen tiempo, puede ser una buena opción que hagan trabajos prácticos, pero para quienes ya tienen una jornada laboral, resulta algo negativo y perjudicial para él, que tendrá que, en la mayoría de casos, abandonar sus estudios.

Además, deberíamos señalar la entrada de las empresas privadas en las universidades públicas como una privatización encubierta de la educación pública, especialmente en el sentido de una mercantilización de nuestra educación. El echo de que las universidades permanezcan como de titularidad pública no quiere decir que no puedan estar en la práctica privatizadas. Al respecto se recoge en el artículo de El Pais una muy buena comparación:

Tienen una cierta noción de lo público, quizá absolutamente pura, que choca con esa realidad. "¿TVE es una televisión pública? ¿Realmente cumple su función como servicio público, teniendo que competir por la audiencia, por la publicidad?", se pregunta Nicolás Cardozo, almeriense de 20 años que estudia en Madrid 3º de Comunicación Audiovisual, cuando habla de que la mercantilización se puede dar aunque la titularidad de la universidad siga siendo pública.
La entrada del capital privado en las universidades públicas solamente busca una función: obtener un beneficio económico. Las empresas privadas nunca se han guiado por intereses altruistas, y esta vez no iba a ser menos. Y, ¡ojo!, el beneficio no tiene por qué ser económico. Publicidad, formación de personal para SU empresa, etc...

El Plan Bolonia, en general, solo busca hacer de nosotros, los estudiantes, máquinas que puedan ser utilizado por el mercado laboral en vez de querer formar individuos libres, con un elevado grado de conocimiento y cultura general, así como poseedores de un espiritu crítico. En vez de ellos solo quieren de nosotros consumidores que no protesten y aceptemos su mensaje como el único válido y que trabajemos bajo las condiciones laborales y económicas que ellos decidan.

Finalizar rebatiendo un último detalle del artículo de El Pais, el cuál recoge que "ya no hay margen político para dar marcha atrás". Se olvida señalar el periodista que existen casos como el de Grecia, donde se ha derogado, y de Francia, donde se han eliminado muchos puntos de este plan. Todavía se puede paralizar y cambiar aquello de Bolonia que no queremos. Por ello hemos de seguir en pie con la lucha, respondiendo a las mentiras y manipulaciones.

STOP BOLONIA!

Salud